Uretritis
¿En qué consiste la uretritis?
La blenorragia consiste en la producción de secreciones anormales, que no son orina ni semen, por la uretra, el conducto por el que se expulsa la orina. Se prostitución la mayoría de las veces de una enfermedad de transmisión sexual (ETS).
Es importante realizar el correcto diagnosis de este proceso lo más rápidamente posible, para tratarlo adecuadamente cuanto antiguamente, y de ese modo evitar sus posibles complicaciones.
¿Cuáles son los síntomas de la gonorrea?
El señal fundamental de la blenorragia es la difusión de secreciones por la uretra. La cantidad de estas secreciones es muy variable en unos casos u otros, y su color puede ser claro, verdoso o amarillento. Pueden presentarse sólo por la mañana o a lo amplio de todo el día. Otros síntomas propios de esta enfermedad son:
•Disuria (resentimiento o pesar al orinar)
•Polaquiuria (exigencia de orinar con mucha frecuencia)
• Nicturia (escazes de orinar más de lo normal por la tenebrosidad)
•Erupción cutánea o mucosa en la región genésico, que puede producir dolor o prurito (picor)
•Aumento de tamaño de los ganglios linfáticos de la región inguinal.
¿Cuáles son los principales tipos de blenorragia?
Según sea el agente causante, existen dos clases fundamentales de uretritis:
•Gonocócica (blenorragia)
•No gonocócica o inespecífica.
Blenorragia gonocócica o blenorrea
Es una ETS, causada por la bacilo Neisseria gonorrhoeae.
Periodo de incubación: generalmente transcurren de dos a cinco días desde que se produce la infección hasta que aparecen los síntomas de esta enfermedad. Sin tratamiento, las manifestaciones principales de la uretritis gonocócica alcanzan su mayor intensidad aproximadamente dos semanas posteriormente de producirse la infección.
Síntomas: se produce emisión de secreciones en el 95% de casos. Dichas secreciones son purulentas (con aspecto de pus) en el 75% de pacientes, blanquecinas en el 10% y transparentes en el 5%. Las secreciones aparecen menos purulentas poco después de la micción. Cuando la infección comienza a resolverse, las secreciones dejan de ser purulentas y adquieren un aspecto mucoide (similar a la mucosidad).
Transmisión: la uretritis gonocócica se transmite con las relaciones sexuales, incluido el coito vocal. Debe tenerse en cuenta que, sin tratamiento, esta infección puede persistir durante meses.
Complicaciones: esta infección puede ascender por la uretra hasta alcanzar el epidídimo, conducto que conecta a los testículos con la próstata, por el que circulan los espermatozoides, y producir una epididimitis. Esta complicación puede provocar infertilidad, pero afortunadamente se produce en pocas ocasiones. Más frecuente es la infección anal por Neisseria gonorrhoeae, que se da preferentemente, aunque no exclusivamente, en personas que practican el coito anal. En menos del 1% de los casos la infección pasa a la muerte y puede causar fiebre con escalofríos, artritis de las rodillas, las muñecas y las manos y lesiones cutáneas, que generalmente consisten en pápulas o pústulas (pequeños abultamientos de la piel que contienen pus) y aparecen sobre todo en las manos y en los pies.
Gonorrea no gonocócica o inespecífica
La blenorragia no gonocócica es el tipo de blenorragia más frecuente. Los hombres de 20 a 35 años son los más frecuentemente afectados. Entre los diversos microorganismos que pueden causar este proceso se encuentran varias bacterias y algún virus:
En la mayoría de centros sanitarios no están disponibles los complejos procedimientos necesarios para diagnosticar las infecciones por algunos de estos gérmenes. Por tanto, en muchos casos, no resulta posible determinar el agente responsable concreto de las blenorragia no gonocócicas.
• Chlamydia trachomatis (que causa el 25-60% de casos)
•Mycoplasma genitalium (hasta el 25%)
•Ureaplasma urealyticum (15-25%)
•Trichomonas vaginalis (17%)
•Virus del herpes simple (raros casos).
¿Cómo se realiza el dictamen de la gonorrea?
Para realizar el diagnóstico de la gonorrea, en primer superficie debe obtenerse una muestra adecuada de secreciones uretrales. Para ello pueden
recogerse las primeras gotas de orina al iniciarse la micción, o preferentemente realizar una toma de secreciones directamente de la uretra. La gonorrea se diagnostica al analizar dichas muestras, y detectar leucocitos (glóbulos blancos de la sangre) en las mismas. Incluso es posible la identificación del microorganismo responsable en dichas secreciones.
Es conveniente que las muestras de secreciones uretrales se analicen lo más pronto posible a posteriori de ser obtenidas, ya que si se deja sobrevenir el tiempo, disminuyen las posibilidades de detectar el núcleo responsable. El color y la consistencia de las secreciones son de poca ayuda para diferenciar entre gonorrea gonocócica y gonorrea no gonocócica.
El examen microscópico de las secreciones uretrales obtenidas directamente de la uretra permite el dictamen de la gonorrea gonocócica en el 98% de los casos. Sin secuestro, como comentábamos ayer, la detección de los gérmenes responsables de las uretritis no gonocócicas es mucho más problemática. Por otra parte, el asunto se complica todavía más si tenemos en cuenta que rodeando del 10% de los varones sexualmente activos poseen clamidias en sus uretras, sin presentar en la mayoría de casos sintomatología alguna.
En un futuro, el expansión de modalidades de descomposición más precisos, basados en técnicas de dictamen genético como la reacción en condena de la polimerasa o la reacción en cautiverio de la ligasa, pueden proporcionar el diagnóstico de estos procesos. Estas técnicas pueden ser especialmente Bártulos en pacientes asintomáticos que han tenido contactos sexuales con mujeres infectadas.
Blenorragia gonocócica
Cualquiera de los siguientes antibióticos, en una sola dosis, es eficaz:
A los pacientes con uretritis gonocócica, con frecuencia se les administra además doxiciclina a la dosis de 100 mg cada 12 horas durante siete días, con el objeto de tratar una posible infección simultánea por clamidias.
A los contactos sexuales de los pacientes se les administra el mismo tratamiento.
•Ceftriaxona 125 mg, por vía intramuscular
•Cefixima 400 mg, oral
•Ciprofloxacino 500 mg, vocal
•Ofloxacino 400 mg, hablado.
Uretritis no gonocócica
Los antibióticos más empleados contra este proceso son:
Los contactos sexuales de los pacientes incluso deben recibir el mismo tratamiento.
El peligro de reinfección por estos gérmenes es detención, en buena medida conveniente al mal cumplimiento del tratamiento por parte de los compañeros sexuales de los pacientes. Por ello, dos semanas a posteriori de concluido el tratamiento, debe repetirse el estudio de una muestra de secreciones obtenida directamente de la uretra del paciente.
•Doxiciclina 100 mg cada 12 horas, durante siete días
•Azitromicina 1g en una sola dosis.
¿Cuál es el tratamiento de las uretritis?
Búsqueda de contactos
Es esencial detectar a los contactos de los pacientes con gonorrea gonocócica o no gonocócica para que reciban tratamiento, y se les realice el seguimiento adecuado. Sin el tratamiento de los contactos la repetición es muy probable, y todas las medidas que se adopten probablemente fracasarán.
A las mujeres embarazadas, o con posibilidad de subsistir embarazadas, no se les debe regir eritromicina, ni tetraciclinas, como la doxiciclina.
El tratamiento convencional de las uretritis no gonocócicas falta en el 25% de los casos. El motivo más habitual es la reinfección, a partir de un contacto no tratado o de un contacto nuevo. Los estudios realizados han demostrado que con ciclos más prolongados de tratamiento no se consigue mejorar la competencia.
Es importante tener en cuenta que la repetición de la gonorrea no gonocócica ocasiona una considerable carga psicológica en los pacientes, sobre todo en lo que a sus relaciones interpersonales se refiere. Por ello es fundamental que, tanto el paciente como sus contactos sexuales reciban una detallada información para que comprendan la naturaleza de este tipo de infecciones
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